Ubicado en el corazón del Centro Histórico de la Ciudad de México, el concepto de este proyecto se nutre de la riqueza cultural del lugar — el "ombligo de la luna" (Tenochtitlan). El diseño entrelaza influencias prehispánicas y coloniales en una experiencia de hospitalidad contemporánea, celebrando las capas de historia que definen este territorio único.
Concepto arraigado en el significado náhuatl de México, que celebra la historia estratificada desde los orígenes aztecas hasta la metrópolis moderna. La narrativa de diseño honra cada capa temporal — desde Tenochtitlan hasta la ciudad contemporánea — creando espacios que dialogan con siglos de transformación cultural.